Los dioses también sangran

Francisco Albanese

Dime… ¿Tú sangras?
Lo harás.

 

Asistí al preestreno de Batman v Superman luego de algo menos de un año de espera (desde Julio de 2015, que fue cuando se estrenó el primer trailer) lleno de especulaciones, noticias falsas, spoilers, trailers extendidos y un sinfín de datos que preferí ignorar para llegar al cine carente de todo tipo de expectativas que no fueran la de ver una película sobre el Caballero Oscuro y disfrutar los notables guiños visuales al memorable Dark Knight Returns, obra maestra de Frank Miller; guiños que incluyen trajes, escenas, símbolos y la contextura de Ben Affleck.

A la izquierda, una escena de Batman v Superman: Dawn of Justice. A la derecha, la imagen más famosa de Dark Knight Returns.

Quien haya visto ya Batman v Superman: Dawn of Justice y tenga la suficiente claridad para ver lo que los críticos y pseudoespecialistas de cine no han visto, encontrarán que dentro de las múltiples tramas e historias que se dejan entrever dentro de las dos horas y media de película, hay una que sobresale por su fiel reflejo de la naturaleza humana. En este artículo sólo se toma en consideración dicha trama.

Antes que todo, algunos detalles merecen ser mencionados.

No he visto aún la también dirigida por Zack Snyder Man of Steel (2013), y, por lo que he averiguado, Dawn of Justice tomaría algunos elementos de ésta para dar una lógica a su historia. Desgraciadamente para mí, éste es un detalle no menor, no por no entender algunas situaciones, sino porque siento que se tomó muy a la ligera la existencia de vida extraterrestre. Cuando vea Man of Steel, y si es que ésta tiene un tratamiento serio sobre el asumir la certeza de vida en otros planetas, probablemente cambie mi sensación de insatisfacción respecto a este punto. Una poco voluptuosa –a diferencia de su par en los cómics– Gal Gadot (Miss Israel 2004) encarna a Wonder Woman, planteándose como una Wonder Woman en versión madura y segura de sí misma, aunque honestamente este personaje femenino nunca me ha gustado, y siempre lo he encontrado absurdo. En esta película eso no fue la excepción.

Y Ben Affleck como Batman, no tan avanzado en edad como el Batman presentado en Dark Knight Returns, pero no tan joven como Christian Bale. Sí: fue un acierto la inclusión de Affleck, cuyo rostro y porte coinciden más con el Batman de los cómics (aunque el tono de voz que usa Bale es lo más parecido al personaje, quien cambia su voz para atemorizar y para no ser identificado). Snyder nos presenta a un Batman sólido y violento, y podemos ver a un Batman brutal rompiendo extremidades, apuñalando y disparando. Y todo eso sin dudarlo ni por un segundo. Al igual que en la trilogía de Christopher Nolan, vemos un absoluto desprecio por la propiedad ajena en nombre de perseguir su objetivo – en este caso, perseguir al crimen, en una primera instancia, e igualar fuerzas con Superman, en segundo lugar. Efectivamente, existe un menor tratamiento psicológico por parte de Zack Snyder en relación a la figura de Batman y sus motivaciones.

Pero basta de reseñar detalles desdeñables.

Dotado de una fuerza y capacidades que superan por mucho lo imaginado por el hombre, Superman es un dios hecho carne. Omnipotente y prácticamente omnipresente, debido a su hipervelocidad, Superman personifica todos los temores humanos: Superman encarna el miedo a la muerte, el origen de todos los miedos que aquejan al ser humano.

Dios es un gran desconocido, un insondable misterio del cual no se tiene certeza y cuya realidad escapa de toda comprensión humana. Por vías racionales no se puede llegar a comprender a Dios, pero por las vías irracionales puede despertar el instinto y reaccionar frente al miedo a lo desconocido. Una presencia con un poder superior implica necesariamente una amenaza, y en el drama de la supervivencia, una presencia que acumula tal cantidad de poder no puede ser desestimada. Y tratar de aniquilar lo desconocido es una respuesta natural del ser humano.

Superman no sólo es omnipotente y omnipresente, si no que, además, cree ser omnisciente producto de su desmedida concentración de poder en comparación con la Humanidad. Superman, al ser más poderoso que los hombres, siente que la inteligencia de éstos es despreciable y que no son capaces de tomar decisiones importantes, decisiones que involucren el destino de la Humanidad.

***Desde aquí hay spoilers. Leer bajo su propia responsabilidad.***

Pero Superman no es un dios todopoderoso, porque está atado a principios morales de bien y mal, actuando en nombre del bien, aun cuando el bien no pueda ser universalizado. Ése es su sentido en el mundo. Batman, que también está atado a principios morales que provienen desde su interior y son manifestados a través de su cruzada. Batman pronuncia una frase que en realidad es un extracto de un párrafo [1] de The Dark Kight Returns, que logra definir su visión del mundo humana pero definitivamente vitalista:

El mundo sólo tiene sentido si tú lo obligas a tenerlo [1]

Batman es un mago. No uno de esos callejeros que hacen trucos por un par de monedas, sino que un mago que está dispuesto a machacar al mundo en pos de su objetivo final, que es la derrota del Dios personificado, amenaza para la supervivencia humana. En palabras de Aleister Crowley, Magick es “la ciencia y el arte de causar Cambio para que ocurra en conformidad con la Voluntad”, y obligar al mundo es querer cambiar el curso de las cosas como son.

Conociendo sus capacidades y, a partir de ese punto, esforzándose para perfeccionarse, Batman supera su condición inicial para prepararse para el combate contra Dios, el que espera que termine en un deicidio. No sólo entrena su cuerpo para superar sus capacidades físicas, sino que, además, se vale de la tecnociencia para incrementar su poder: diseña una armadura que aumenta su capacidad tanto defensiva como ofensiva. En Dark Knight Returns (escrita en 1986), la armadura está alimentada con la energía eléctrica de Gotham City, mientras que Batman v Superman: Dawn of Justice no es revelada la fuente de poder de ésta aunque, probablemente, la fuente de poder sea en realidad la igualación de condiciones entre Dios y Hombre, que es lo que nos conduce a la siguiente arma desarrollada por Bruce Wayne.

armor

Ya en Dark Knight Returns, Frank Miller nos presentaba a un Batman que hacía uso de una flecha cargada con kriptonita sintética (ayudado por el comunista –si bien siempre he considerado que, en realidad, es anarquista— y subversivo Oliver Queen, quien en el pasado era Green Arrow), para equilibrar las cosas y arrebatar la condición divina de Superman. Para quienes habíamos leído la historia de Frank Miller era de esperar que Batman hiciera uso de kriptonita para equilibrar la contienda. Aquí usa bombas de humo con vapores de kriptonita para que Superman los inhale y se intoxique, pero, por sobre todo, la lanza de kriptonita diseñada para perforar el cuerpo de Superman es el arma definitiva.

Esotéricamente, la lanza tiene una connotación importantísima. Si analizamos bien los simbolismos que envuelven a Superman, veremos que se trata de un mesías solar, hijo del cielo, nutrido por un sol amarillo. Cuando se crucificó al mesías solar Cristo, su cuerpo fue perforado por la lanza del soldado Longino. Batman diseña una lanza para atravesar el cuerpo de este Dios Solar, no sin antes luchar con él en la noche, la oscuridad, un ambiente hostil para este dios que se alimenta del sol amarillo. Paradójicamente, la lanza es, por excelencia, el arma del guerrero solar, ya sea Odín cargando a Gungnir, San Jorge matando al Dragón Lunar con su lanza, Perun matando a Veles para devolverlo al mar (el caos). Qué mejor que el arma de un dios para matar a un dios. La lanza fue una de las primeras armas diseñadas por el hombre, con la ventaja de poder ser sostenida y amenazar en un radio superior al tamaño del hombre, y también poder ser arrojada con precisión para perforar el cuerpo de un animal.

greenarrow

En Batman v Superman: Dawn of Justice vemos la lucha del hombre contra Dios, o del hombre que no desestima ningún recurso para lograr asemejarse a Dios, ya sea incrementando su poder, como bajando a Dios de los cielos para poder arrastrarlo por el lodo. Superando sus propias capacidades y temores, poniendo lo máximo de su cuerpo y de su mente, el Hombre derrota a Dios. Lo arrastra por el suelo, humillándolo, marcándolo para que quede grabado en su cuerpo el signo de su derrota. Ésa es la esencia humana de Batman, un ser fáustico pero humano, demasiado humano, no logrando superar al Joker presentado por Christopher Nolan en The Dark Knight. Pero ésa es otra historia.

Notas.

1. You sold us out, Clark. You gave them the power that should have been ours. Just like your parents taught you. My parents taught me a different lesson… lying on this street… shaking in deep shock… dying for no reason at all. They showed me that the world only makes sense when you force it to.

One comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s