Traducciones

El nacionalismo es natural

Artículo publicado originalmente como «Nationalism Is Natural», por Allan C. Park, en Alternative Right.

El siguiente artículo aparecía en el sitio web Alternative Right, una excelente revista virtual que rompe las barricadas intelectuales y está dispuesta a ahondar en cualquier área de controversia sin temor. La recomiendo de todo corazón. – Dr. David Duke. Traducción por Sebastián Vera.

 

Comentario previo por el Dr. David DukeLas últimas investigaciones científicas muestran que la lealtad étnica está profundamente arraigada en nuestra composición biológica. Algunos podrán desacreditar este hecho, lamentablemente, pero es un hecho de la naturaleza y es natural en el más verdadero sentido de la palabra. Es por eso que el multiculturalismo, no importa cuánto se idealice con palabras como amor y solidaridad, inevitablemente lleva a la discordia, agitación, odio y a veces a la guerra civil y al genocidio. La ONU encargó un extenso estudio sobre guerras civiles y conflictos alrededor del mundo y descubrió que la gran mayoría de ellos tenían una raíz étnica. Si aceptamos que las diferencias humanas son innatas, naturales y hermosas, y aceptamos tal hecho en vez de tratar de ignorarlo o pasarlo por encima, habrá un mundo con lejos más harmonía, paz y verdadera hermandad. Cada pueblo debe tener el derecho a existir, a construir una sociedad sobre su propia y particular expresión de vida, alma y espíritu.

Estas diferencias no deberían ser lamentadas, sino celebradas. Las políticas de inmigración deben ser hechas con un entendimiento de esta fundamental realidad humana. Si no, estamos condenados a un mundo de guerra y antagonismo.

Investigadores europeos han demostrado que los instigadores de la gran empresa multicultural luchan contra la naturaleza. El New York Times informó sobre un estudio holandés que determinó científicamente que el etnocentrismo (la preferencia por el “grupo propio”) es natural, tanto química como biológicamente.
La hormona oxitocina ha sido llamada “la hormona del acurrucamiento”, porque el hipotálamo la libera durante la cópula sexual, amamantamiento y el parto, entre otros momentos. Este neuropéptido es conocido por crear un sentimiento de lazo con las niños, romance entre adultos y confianza entre la sociedad. Pero nuevas investigaciones han descubierto que la oxitocina asegura que los seres humanos extienden su simpatía dentro de claros límites étnicos.
El New York Times describe “El lado oscuro de la oxitocina, la hormona del amor”:

El amor y la confianza que promueve no son hacia el mundo en general, sino sólo hacia el grupo de una persona. Psicólogos que han tratado de especificar su función han concluido que es un agente del etnocentrismo.

El descubrimiento es el resultado de extensivas pruebas llevadas a cabo por un grupo de psicólogos holandeses liderados por el Dr. Carsten K.W De Dreu de la Universidad de Amsterdam. Su artículo “La oxitocina promueve el etnocentrismo humano” fue publicado en internet hace pocos días. “El Etnocentrismo es una parte muy básica de los humanos, no es algo que podamos cambiar con la educación”, concluyó De Dreu.

 

El equipo hizo que hombres holandeses inhalaran una bocanada de oxitocina o de placebo 40 minutos antes de enfrascarse en una serie de pruebas diseñadas para medir sus sentimientos hacia miembros del grupo propio y del grupo ajeno, “nosotros” y “ellos”. Los psicólogos les pidieron que respondieran presionando un botón cuando vieran un par de nombres, encontrando que los que habían recibido oxitocina respondieron más ágilmente cuando se incluía un nombre holandés antes que uno árabe o alemán. La duda reflejaba una aversión hacia el grupo ajeno.

 

Luego, el grupo tomó dos pruebas de dilema moral, diciéndoseles que podrían salvar la vida de muchas personas haciendo que una fuese arrollada por un tren. Los psicólogos variaron el nombre de la víctima artificial entre apellidos holandeses, alemanes y árabes. Como el New York Times lo dice, “Los sujetos que habían tomado oxitocina estaban más gustosos a sacrificar a los Mohammeds que a los Maartens.”
Los investigadores apuntaron que esto no era causado por una incrementada hostilidad hacia las minorías, sino que por una mayor lealtad hacia su propio grupo étnico, pero reconocieron el rol de la hormona en incitar un instinto protector cuando alguien se sentía amenazado por un miembro de un grupo ajeno, así como de otra etnia.
Este estudio se construyó sobre experimentos que el Dr. Dreu realizó y analizó en junio del año 2010. “Nuestro estudio muestra que la oxitocina no sólo juega un rol en modular la cooperación y la benevolencia, sino que también en provocar agresión.”, declaró De Dreu. A través de 3 pruebas, concluyó que la gente estaba menos presta a compartir recursos financieros con aquellos que pertenecían a un grupo ajeno. En una actualización del dilema del prisionero, los estudiantes que recibieron oxitocina se negaron a cooperar con miembros de un grupo ajeno debido al miedo de que otro grupo quebrara el acuerdo y los despojara de su parentela. A mayor amenaza de daño, más dispuesto estaba el grupo a atacar a los foráneos para protegerse.
Dar a los soldados una dosis de oxitocina “podría hacerlos más cooperativos hacia sus camaradas, estando dispuesto incluso a sacrificarse”, sostuvo De Dreu, “pero ha de hacerlos más tendientes a lanzar un ataque contra el ejército oponente, siendo un aumento en la escala del conflicto la consecuencia más probable.”
Significativamente, la misma prueba no encontró que la aumentada solidaridad étnica condujera a ofensivas no provocadas. Incluso cuando se ofrecían mayores recompensas por dañar a aquellos que no los habían atacado, el grupo se resistió. De Dreu escribe, “Los
resultados muestran que la oxitocina conduce a una respuesta defensiva que promueve la confianza y cooperación dentro del grupo, y una defensiva, no ofensiva, agresión hacia los grupos rivales.”
Así que, a pesar de la caricatura del blanco consciente racialmente que liquida a sus vecinos, la realidad biológica es que la solidaridad étnica promueve la cohesión, el altruismo y la protección para los de su propio tipo.
Lo mejor que el Times pudo reseñar a vía de refutación es al Dr. Bruno B. Averbeck, “un experto en procesos emocionales cerebrales del National Institute of Mental Health” (Instituto Nacional de Salud Mental). Él da una hipótesis sobre que los efectos de la oxitocina sólo se aplican en los casos en que los individuos no tienen información sobre el grupo ajeno y, una vez que los grupos ajenos son entidades conocidas, el cerebro puede basarse en un juicio considerado en vez de inclinaciones naturales, subliminales y biológicas. Expresó sorpresa cuando confrontó los hechos. “Es sorprendente que este neurotransmisor pueda afectar tan específicamente a estas conductas sociales”, sostuvo.

 

Este nuevo descubrimiento científico muestra que la causa del etnocentrismo es estructurada e inevitable. Los disidentes de la diversidad pueden no haber conocido el ímpetu neurológico del que solamente honestos observadores han conocido sus límites, en una constante universal. Luchando en contra del funcionamiento de la biología humana, el multiculturalismo promueve el régimen anti-racista de rigor en las cosmopolitas sociedades occidentales a través del adoctrinamiento escolar, propaganda televisiva y entrenamiento sensitivo. La oxitocina puede activar el Sub-Racismo descrito por Colin Liddell.

 

Los resultados del Dr. De Dreu sugieren que la causa multiétnica está perdida, porque gente de todas las razas las rechaza a un nivel subconsciente y químico. Una cantidad expansiva de grupos minoritarios disminuyen el altruismo, provocan desconfianza, y hacen que las diferencias sociales se profundicen y se hagan permanentes. Promover el contacto interracial significa promover conflictos.
El Dr. De Dreu cree que este instinto se desarrolló durante la evolución. Sostuvo, “En el ambiente ancestral era muy importante para la gente detectar en otros si estos tenían un compromiso a largo plazo con el grupo.” Esto se hace más verdadero hoy, cuando los ciudadanos en Occidente se encuentran rodeados cada vez más por grupos étnicos minoritarios altamente cohesivos y relativamente impermeables, que esgrimen motivos de quejas históricas contra ellos. La oxitocina trabaja para ambos lados.
Parece ser que la única manera de prevenir una conflagración racial es usar nuestros cerebros.

Diez ideas prematuras

Conceptos por Guillaume Faye. Glosario elaborado por Michael O’Meara a partir de Pourquoi nous combattons y Archéofuturisme. Traducción por Francisco Albanese. Artículo publicado con permiso de Guillaume Faye y Counter-Currents Publishing.

EUROPA está en guerra, pero no lo sabe… Está ocupada y colonizada por los pueblos del sur y económica, estratégica y culturalmente subyugada por el Nuevo Orden de los Estados Unidos… Es el enfermo del mundo.

ARQUEOFUTURISMO: El espíritu que da cuenta de que el futuro se erige desde un resurgimiento de los valores ancestrales y que las nociones de la modernidad y el tradicionalismo necesitan ser dialécticamente superadas. Confrontar el futuro, especialmente hoy, dicta un retorno a una mentalidad arcaica que es premoderna, no-igualitaria y no-humanista, a una mentalidad que restaure los valores ancestrales y aquéllos del orden social… Por esto, el futuro no es la ni la negación de la tradición ni la de la memoria histórica de un pueblo, sino su metamorfosis y, en última instancia, su crecimiento y regeneración.

IDENTIDAD: Característica de la humanidad es la diversidad y singularidad de sus pueblos y culturas. Toda homogeneización es sinónimo de muerte y esclerosis… La identidad étnica y la identidad cultural forman un bloque, pero la identidad biológica es fundamental, pues sin ella la cultura y la civilización son imposibles de sostener… La identidad nunca está congelada. Sigue siendo la misma sólo que en evolucionando, reconciliando, siendo y transformándose.

BIOPOLÍTICA: Un proyecto político responde a los imperativos biológicos y demográficos de su gente… La Biopolítica está guiada por el principio de que la calidad biológica de un pueblo es esencial para su supervivencia y el bienestar.

SELECCIÓN: El proceso colectivo, basado en la competencia, que reduce o elimina a los débiles y selecciona a los fuertes y capaces. Selección implica tanto la evolución natural de las especies como el desarrollo histórico de una cultura y civilización… La sociedad contemporánea previene una selección justa y en su lugar impone una salvaje e injusta basada en la ley de la selva.

INTERREGNUM: El período entre el final de una civilización y el posible nacimiento de otra. Actualmente estamos viviendo un interregnum, un trágico momento histórico cuando todo está en llamas y todo, como un Fénix, podría levantarse renacido de sus cenizas.

GUERRA CIVIL ÉTNICA: Sólo el estallido de una guerra resolverá los problemas creados por la actual colonización, africanización e islamización de Europa. Sólo de espaldas a la pared es que un pueblo es estimulado para idear soluciones que en otros tiempos serían impensables.

REVOLUCIÓN: El cambio violento de una situación política que sigue a una crisis profunda y es obra de una «minoría activa»…. Una verdadera revolución es una metamorfosis, es decir, un cambio radical de todos los valores. El único revolucionario de la época moderna es Nietzsche… y no Marx, quien buscó simplemente otra forma de sociedad burguesa… Durante mucho tiempo hemos pasado el punto de no retorno, donde es posible detener la descomposición prevalente con reformas políticas moderadas.

ARISTOCRACIA: Una verdadera aristocracia encarna la esencia de su pueblo, al que sirve con valentía, desinterés, modestia, gusto, sencillez y estatura. Recrear una nueva aristocracia es la eterna tarea de cada proyecto revolucionario… La creación de tal aristocracia es posible sólo mediante la guerra, que es la más despiadada de fuerzas selectivas.

VOLUNTAD DE PODER: La tendencia de toda vida a perpetuarse, a asegurar su supervivencia y a mejorar su dominación, su superioridad y sus capacidades creativas… La voluntad de poder acepta que la vida es una lucha, una lucha eterna por la supremacía, la interminable lucha para mejorar y perfeccionarse uno mismo, el rechazo absoluto del nihilismo, lo contrario del relativismo contemporáneo… Es la fuerza de la vida y de la historia. No es simplemente el imperativo ecológico de la dominación, sino de la supervivencia y la continuidad. Un pueblo o una civilización que abandona su Voluntad de Poder inevitablemente perece.

Alternativa Vertical

Publicado originalmente como «Alternative Vertical», en Alternative Right. Traducción por F.A.

Al principio, lo aguantas porque está ahí, pero después de un rato te empieza a hinchar las bolas y se hace más y más irritante: Izquierda – esto, Derecha – lo otro, Nueva Izquierda – esto, Derecha Alternativa-lo otro, blá, blá, blá, etc. etc., ad infinitum – y un bostezo eterno.

Todo empieza en la Convención Nacional Francesa (o algo así) en los días de la Revolución –Googléenlo; no me jodan – cuando, supongo yo, que todos los revoltosos se sentaron en el lado izquierdo de la sala (¿pero cuál izquierda, su izquierda o la izquierda del acomodador?) y todos los giles amables con debilidad por el rey se sentaron a la derecha.

Vi algo parecido cuando enseñaba en una disfuncional escuela pública mixta japonesa. Todos los muchachos se sentaron cerca de la puerta y todas las niñas se sentaron junto a las ventanas. Para los niños, la puerta representaba la «libertad» y un valor agregado de pocos segundos fuera de la sala cuando sonaba la campana. Para las niñas, las ventanas eran una importante fuente de iluminación para ser utilizada en complejas operaciones de maquillaje que a veces continuaban durante las clases, en escritorios que eran demasiado pequeños para sus parafernalia cosmética y sus textos escolares.

¡Ahora recién me doy cuenta, desde mi punto de vista, que el lado derecho estaba cerca de la luz y el lado izquierdo, cerca de los waters!

Sospecho que la Convención Nacional Francesa (o lo que sea), que nos legó estos sagrados términos – Izquierda y Derecha – era bastante parecido a esto. Quizás los aristócratas con su paradójica mezcla de piel espinillenta y sifilítica y vanidad empolvada rechazaron las ventanas, mientras que los letrados burgueses que condujeron la revolución prefirieron sentarse en la luz para así poder estudiar profundamente a Voltaire y Rousseau entre los debates sobre el precio del pastel

Cualesquiera sean los hechos exactos, estoy bastante seguro que la génesis de estos términos no fue exactamente constructivo o significativo.

¿Por qué fueron pescados y por qué han subsistido durante dos siglos? Probablemente, se deba a una combinación del enorme «poder blando» de La France y la principalmente tradicional fuerza derechista de hábito ciego y tonto, pero también creo que, en realidad, cada lado ha desarrollado el gusto por su denominación lateralista.

Los Derechistas están felices de estar “en la Derecha” y tener adscrita la idea de un torpe siniestrismo a sus oponentes; mientras que los Izquierdistas gustan del sentido del peligro, de lo salvaje, impredecible y la discapacidad leve que su denominación lateralista connota y evoca. También un montón de ellos son probablemente zurdos, que se radicalizaron a temprana edad debido a las manillas de las puertas (tal es la trivialidad de la orientación política de la mayoría de las personas).

De cualquier manera, los términos Izquierda y Derecha han servido extremadamente mal al mundo de la política e ideología, y han conducido a una interminable confusión política. Examina la historia de los Nacionalsocialistas, la Unión Soviética, los Neo-Cons, la China comunista con toques fascistas, y el Partido Conservador Británico para ver cuán fácil es confundir los términos Izquierda y Derecha. Tal confusión es inevitable porque no hay nada intrínsecamente distinto  o cualitativo sobre lo que son sencillamente términos relativos (quién se queda, quién tiene la razón/ quién es Izquierda, quién es Derecha).

Pienso que una solución a este antiguo problema puede encontrarse al cambiar a un vector menos relativo y que tiene su base en las verdades externas de las matemáticas, es decir, los conceptos de VERTICAL y HORIZONTAL. Al reemplazar a “la Derecha” con “lo Vertical” y a “la Izquierda” con “lo Horizontal”, un triunfo enorme ha sido alcanzado en la claridad. Si el Ala Derecha tiene una esencia en que la mayoría puede concordar, es la jerarquía, desigualdad natural, meritocracia, y aspiración a lo sagrado, en otras palabras, un sentido de lo vertical. Asimismo, la esencia de la Izquierda, cuando no está transformando en una camarilla revolucionaria elitista preparada para la conquista militar heroica, ha tenido un igualitarismo omnímodo y una tendencia anti-jerárquica, esencialmente un valor horizontal.

Así que confinemos a la Izquierda y la Derecha en el basurero de la historia, donde pertenecen, y en vez de eso comencemos a pensar VERTICALMENTE y HORIZONTALMENTE. Ustedes saben que tiene sentido.

Llamado a los Jóvenes Europeos

Por Guillaume Faye. Publicado originalmente como “Appel aux jeunes européens”, en Revue Réfléchir & Agir N°09. Traducción por Francisco Albanese para Identitas vol. 1, con permiso expreso del autor.

Para evitar repetirme, debo señalar primero la declaración que hice al comienzo del manifiesto “Por qué luchamos”. Ahora, tras esta declaración, resumamos algunas sugerencias referidas en este manifiesto. Debido a nuestra situación históricamente sin precedentes, recomiendo de una estrategia inspirada por ciertos líderes revolucionarios cuyos nombres no necesito mencionar.

1. Primeramente, es importante unificar, a una escala Europea, todas las fuerzas identitarias de resistencia alrededor de una doctrina y un programa revolucionario básico.

Ignorando las discusiones ideológicas o emocionales de segundo plano las cuales son, a menudo, sencillamente las expresiones de nacionalismos egoístas y discusiones familiares o sectarias, deberíamos seguir el consejo de Lenin de “entablar nuestras discusiones después de la revolución”. Por todos los cielos, acabar con las oh-tan-deliciosas disputas internas (los rumores, los alejamientos y las paranoias) y reservar nuestros golpes para el verdadero enemigo. Concentrémonos en lo esencial, en lo que nos une, porque estamos enfrentados con una emergencia absoluta (la Ernstfall, teorizada por Carl Schmitt). Miremos a los musulmanes: cesan de luchar el uno con el otro cuando la cuestión se trata de la Jihad contra el infiel.

2. Para nosotros, el enemigo principal y común (aquél que invade concretamente, físicamente) es la colonización foránea y la ocupación bajo la bandera del Islam; obviamente, uno puede compartir ciertos valores en común con el enemigo, pero uno no debería caer en la trampa de sentir alguna simpatía por él. El enemigo, por otro lado, se beneficia de los colaboracionistas — de aquellos buenos etnomasoquistas europeos que son los más peligrosos para nosotros. En cuanto al adversario común (que busca debilitarnos y dominarnos), es Estados Unidos, el aliado objetivo de los anteriores.

3. Nuestro movimiento — que es uno de pensamiento radical (y no “extremista”) — tiene un verdadero monopolio en la disidencia revolucionaria, debido a que somos los únicos que buscamos una inversión total de los valores y formas de la civilización (la Umwertung [inversión de los valores] de Nietzsche).

4. Los tres pilares de una ideología y proyecto de unidad europea son (1) despertar una conciencia étnica que nos haga defender nuestra herencia biológica común, nuestra raza, la prioridad principal; (2) la regeneración de los ancestrales, cuyo olvido es la principal causa de las tragedias de hoy; y (3) la afirmación creativa de una doctrina europea totalmente incluyente y revolucionaria.

5. Como está indicado en el excelente título de esta revista (“Réfléchir & Agir”[“Reflexionar y Actuar”] Nota del traductor), la reflexión es fundamental, pero del mismo modo es también necesario actuar. ¿Pero cómo actuar? ¿Qué debe ser hecho? Ésta es siempre la pregunta clave. Debemos formar una red europea de resistencia, solidaridad y acción en torno a un programa ideológico común. Esto no debería excluir, sino incluir la política. Es demasiado tarde ahora para ganar el poder por medio de las urnas y la democracia parlamentaria. Es necesario hacer la siguiente apuesta. Es riesgoso como cualquier apuesta, pero es nuestra única oportunidad en esta época de oscuridad: en los siguientes diez a quince años es probable que haya una crisis mayúscula (“caos”), la cual tomará la forma de un conflicto étnico de gran magnitud, probablemente basado en empobrecimiento económico; esto podría cambiar la mentalidad de las masas, que actualmente están alimentadas a la fuerza por nuestros neo-totalitarios medios de comunicación masiva.

Es una manera, por tanto, de anticiparnos al “post-caos”, de prepararnos para la tormenta inminente constituyendo una red europea — horizontal, concatenada, informal, polimórfica — de minorías revolucionarias, una red de solidaridad, una internacional europea de resistencia y propaganda. “La red” no debería adoptar ningún nombre ni forma institucional, es lo que yo llamo “la estrategia de la cobra”.

Se debe estirar, de una manera clandestina pero inquebrantable, desde Portugal a Rusia, conectando cuadros o funcionarios electos de los partidos políticos, asociaciones y círculos de todas las naturalezas, individuos, publicistas, empresarios, financieros, internautas, gente de los medios, etc. Con tres objetivos: agitprop (“Agitación y propaganda”. Nota del traductor) general, formación y reclutamiento, y la adquisición de los medios. En una palabra, debemos prepararnos para una confrontación inevitable. Es una manera de estar preparados y fortalecidos para el día en que el huracán llegue, huracán que es nuestra única oportunidad, nuestra única palanca para mover el mundo. También debemos dejar de pensar que “el sistema es invencible”. Es fuerte solamente por nuestra actual debilidad y desorganización. Finalmente, es necesario abandonar este culto psicopático de la derrota, de “la última batalla”. Los únicos que triunfan son aquellos trágicos optimistas que se ven a sí mismos como en “la primera batalla”.

Cuando tal red exista, será el momento de pasar a la siguiente etapa, apropiadamente política, la cual es imposible de planear hoy en día. Comencemos, entonces, construyendo nuestra red con paciencia, determinación y profesionalismo. Y alejemos de nuestras filas a los incompetentes, a los mediocres, a los exaltados y a los lunáticos. Para tal red, unida en torno a una doctrina clara y común, debe sobre todo constituir una élite rigurosa. De la Resistencia a la Reconquista, de la Reconquista a la Revolución.

El Guerrero y la Ciudad

Dominique Venner

En 1814, al final de las Guerras Napoleónicas, Benjamin Constant escribió con alivio: “Hemos llegado a la era del comercio, la era que debe necesariamente reemplazar a la de la guerra, tal como la era de la guerra tuvo que necesariamente preceder.” ¡Iluso Benjamin! Asumió demasiado amplia la idea del progreso indefinido apoyando el advenimiento de la paz entre hombres y naciones. (más…)

Igualdad: el camino a una vida carente de significado

Alex Kurtagic

En un libro que escribió hace unos veinte años, Jonathan Bowden mencionó que el significado se origina en la diferencia, o desigualdad. Esto me interesa porque, antes de descubrir el texto, elaboré un argumento muy similar en un ensayo, publicado hace un año, donde ataqué la idea — aceptada casi universalmente en Occidente — de que la igualdad es un bien moral. (más…)